El rokodromo de Uríbarri está ubicado al final de esta calle, sobre el muro que delimita la autopista que pasa por encima. Cuando se comenzó a construir, su equipamiento era muy básico: sólo había dos vías, de las cuales una de ellas era de presas de madera. Primeras vías que se abrieron en el rokódromo de UríbarriCon el tiempo se fueron pegando piedras a lo largo y ancho de una buena parte de la pared, y en toda su altura, hasta poder salir a la acera de uno de los carriles de la variante que circula por encima, y hacer reunión allí mismo, o bajar de nuevo al suelo. Los primeros seguros que se pusieron también eran bastante precarios, pero con el tiempo se mejoraron y se colocaron parabolts de 12 mm Ø y chapas de 2000 kgs., así como descuelgues de acero inoxidables dobles. (dos chapas y dos mosquetones unidos por una cadena).

    Una de las características más singulares de este rokodromo son los enormes murales que se pintaron en sus paredes. Cada uno de ellos está diseñado para ocupar toda la altura y anchura de los huecos delimitados por los pilares de hormigón que soportan el peso de la variante. Todos los dibujos son de diseño exclusivo realizados por un socio del club. Para realizar cada mural, nos hemos reunido un buen número de socios y colocando un andamio, hemos pintado poco a poco, y bajo la dirección del artista  que los ha diseñado, el trozo de pared que nos correspondía. 

Cartel indicador del rocódromo que fue borrado rápidamente por los servicios de limpieza municipales.   

La situación actual del rokodromo es un poco triste pues lo tenemos bastante abandonado. Estas instalaciones son como todas; si no las mantienes adecuadamente se deterioran con el paso del tiempo, debido sobre todo a las inclemencias meteorológicas. Sin embargo, no ha sido esto El rocódromo de Uríbarri en uno de sus mejores momentos.lo que nos ha desmotivado para continuar con su mejora o ampliación, que sitio aún hay, sino la actitud de las instituciones a una petición para colocar unos bancos y una fuente  bajo el rokodromo. En lugar de decir que sí, o simplemente que no, han colocado un cartel avisando de la posibilidad de desprendimientos de la pared. Una vez más, la desidia, la ignorancia, o quizá la falta de protagonismo de las instituciones ante una iniciativa popular,  rompen con nuestro ánimo constructivo y nos dejan un poco desolados. No obstante, y a pesar de todo, aún se ven chavales, y no tan chavales, entrenando de vez en cuando  en el rokodromo, y haciendo travesía de lado a lado, por la base de la pared. Mientras siga habiendo gente que quiera entrenar en este rokodromo, nosotros, en mayor o menor medida, seguiremos intentando mantenerlo lo mejor posible.

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